Prepara la mesa de cata
Una cata casera no necesita material profesional. Basta con tres cafés distintos, agua caliente a unos 93 grados y una cuchara honda para cada taza. Muele cada café justo antes de empezar y sirve la misma cantidad en cada vaso.
Qué fijarse en cada taza
Empieza por el aroma en seco, rompe la costra a los cuatro minutos y prueba cuando el café baje de temperatura. La acidez, el cuerpo y el final cambian mucho a medida que se enfría, así que vuelve a cada taza varias veces.